
Alerta por la chicharrita del maíz en Jesús María: detectan ejemplares que sobrevivieron al invierno portando el agente del achaparramiento
El monitoreo realizado por INTA Jesús María y el IPAVE-CIAP-INTA confirmó la presencia de Spiroplasma kunkelii en parte de la población de Dalbulus maidis que atravesó el invierno en la región. Los especialistas advierten sobre la importancia de eliminar el maíz guacho y reforzar el monitoreo desde la emergencia de los cultivos.
El monitoreo invernal de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) realizado en la zona de Jesús María encendió una señal de atención de cara a la campaña 2026/2027. Los análisis efectuados por especialistas del INTA confirmaron la presencia de Spiroplasma kunkelii, uno de los agentes asociados al achaparramiento del maíz, en ejemplares de la población que logró atravesar el invierno.
El seguimiento fue llevado adelante desde la AER INTA Jesús María, bajo la coordinación del ingeniero agrónomo Diego Cordes, fitopatólogo, en conjunto con profesionales del IPAVE-CIAP-INTA: la ingeniera agrónoma Mariana Ferrer Lanfranchi y la doctora Ada Karina Torrico Ramallo.
Una población que se mantuvo durante el invierno
Según los datos relevados, durante agosto se capturaron 96 ejemplares de chicharrita en trampas amarillas, mientras que también se registraron hasta 10 individuos por planta de maíz guacho.
En septiembre, el número de ejemplares registrados se mantuvo en niveles similares, con 92 chicharritas capturadas.
El dato adquiere relevancia al compararlo con los inviernos de 2024 y 2025. Durante esos períodos, la presencia de D. maidis había sido prácticamente imperceptible: solamente se había logrado capturar un ejemplar aislado en agosto, luego de la aplicación de un protocolo de monitoreo intensivo.
Detectaron el patógeno en las chicharritas
El análisis de laboratorio realizado por el IPAVE-CIAP-INTA sobre 30 chicharritas mediante la técnica DAS-ELISA permitió estimar que el 11,2% de los individuos analizados eran portadores de Spiroplasma kunkelii.
El hallazgo resulta relevante porque indica que no solamente existe presencia del vector durante el período invernal, sino que parte de esa población porta el agente asociado al achaparramiento del maíz.
De esta manera, los primeros cultivos de maíz de la campaña 2026/2027 podrían quedar expuestos a la presencia de chicharritas infectivas desde las primeras etapas del desarrollo de las plantas.
La importancia de eliminar el maíz guacho
Ante este escenario, los especialistas remarcan la necesidad de adoptar medidas preventivas antes de la implantación de los nuevos cultivos.
Una de las principales recomendaciones es eliminar el maíz guacho o voluntario, ya que estas plantas pueden funcionar como refugio y permitir la supervivencia tanto del vector como del patógeno durante el invierno.
También se destaca la importancia de respetar el vacío sanitario, con el objetivo de interrumpir el ciclo de la plaga antes de la nueva siembra.
Una vez implantados los cultivos, el monitoreo deberá comenzar desde la emergencia del maíz, especialmente en lotes ubicados dentro del área de influencia de Jesús María.
Monitorear y diagnosticar a tiempo
Desde INTA remarcan que la detección temprana resulta fundamental para anticiparse a posibles problemas sanitarios durante la campaña.
Ante la aparición de síntomas compatibles con achaparramiento, se recomienda realizar el diagnóstico correspondiente y remitir muestras para confirmar la presencia del vector y del patógeno.
El monitoreo realizado durante el invierno aporta así información relevante para la toma de decisiones antes del inicio de la nueva campaña y refuerza la necesidad de un trabajo coordinado entre productores, técnicos y laboratorios.